El procedimiento Europeo de Escasa Cuantía (Artículo publicado en Polska Viva, septiembre de 2016)

Las vacaciones de verano que ahora finalizan son el tiempo elegido por muchos para conocer mundo. Es en estas fechas cuando el intercambio de turistas entre Polonia y España, que crece sostenidamente desde hace años, se hace más intenso. El año pasado, más de setecientos mil polacos eligieron España para pasar sus vacaciones, al tiempo que el número de españoles en Polonia batía también récords históricos. Los atractivos de ambos países son bien conocidos, y la mayor parte de los viajeros vuelven a casa con el mejor de los recuerdos.

 

Dicho esto, nunca estamos a salvo de tener una mala experiencia durante esos desplazamientos al extranjero: cancelaciones de vuelos, problemas con los arrendamientos vacacionales, incumplimientos contractuales por parte de hoteles, etc… La distancia, la dificultad idiomática y el limitado valor de la pérdida llevan a que, a menudo, los perjudicados apechen con los agravios que se les realizan en el extranjero y renuncien a reclamar, viéndose de esa manera obligados a convivir durante semanas o meses con una vocecilla dentro de su ser que clama venganza.

 

Lo que muchos de ellos no saben es que la UE, siempre preocupada por nuestro equilibrio espiritual, nos proporcionó hace unos años una manejable fusta con la que alcanzar, a distancia, el tafanario de aquellos conciudadanos europeos que conculquen nuestros derechos: hablamos del llamado “Procedimiento Especial de Escasa Cuantía”, regulado en el Reglamento CE/861/2007. En realidad, esta vía sirve no sólo para reclamar por perjuicios de esa naturaleza, sino para solucionar controversias de ámbito comunitario en material civil y mercantil, cuyo valor, excluidos intereses, gastos y costas, no supere los 2.000 EUR. Se trata de un procedimiento de reclamación que complementa –no sustituye- a los que ya existen en cada país, y que se caracteriza por su simplicidad y economía; tanto es así que no requiere la intervención de abogado ni procurador.

 

El proceso en sí se inicia con la presentación por parte del agraviado de un formulario de demanda en el que se indican los datos de las partes, el objeto de la demanda, y los motivos de la misma, sin que sea necesario hacer referencia a norma jurídica alguna. El formulario, acompañado de cualquier documento probatorio que queramos aportar, se presenta ante el juzgado que resulte competente (el Reglamento UE/1215/2012 nos indicará cuál). Tal presentación puede realizarse en cualquiera de las formas consideradas válidas en dicho país: correo postal, fax o incluso correo electrónico.

Una vez el tribunal reciba y admita a trámite la demanda –podrá inadmitirla si está incompleta o manifiestamente infundada-, se la notificará al demandado por correo con acuse de recibo. Tras recibirla, este último tendrá 30 días para oponerse, también por escrito (formulario de contestación), aportando las pruebas de que quiera valerse. Si no lo hace en plazo, el juzgado podrá dictar sentencia de inmediato.

 

Aunque está prevista la posibilidad de celebración de una vista oral -generalmente mediante videoconferencia al encontrarse las partes en distintos países- lo normal será que el juzgado decida únicamente a la vista de las alegaciones realizadas por escrito. Finalmente, la sentencia se notificará a demandante y demandado por correo certificado. Si es condenatoria, se plasmará en un título que la parte ganadora podrá ejecutar de manera inmediata, de acuerdo con el Derecho de cada país: en Polonia, entregándosela a un embargador (komornik), y en España, promoviendo el correspondiente juicio ejecutivo ante el juzgado competente.

 

Se trata, en resumidas cuentas, y en palabras de uno de sus creadores, de un procedimiento “económico, expeditivo, simple y de fácil uso para los ciudadanos”, que constituye un paso más en la búsqueda de una Europa sin fronteras.

 

Juan Antonio Godoy es abogado del despacho Varés & Asociados | Abogados en Polonia | Adwokaci w Hiszpanii.

www.abogadosenpolonia.com

 

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Comentarios: 2
  • #1

    Jose (jueves, 20 julio 2017 12:36)

    Hola tengo una duda, soy ciudadano español quisiera interponer un Proceso Europeo de Escasa Cuantía en un juzgado de mi ciudad ante una tienda online de Polonia porque esta no ha respetado mi derecho de desistimiento de una compra online que realicé con ella y no me devuelve el dinero de un producto que no me satisface. Al interponer este proceso en castellano en un juzgado español;
    ¿En que idioma se le notificará a la tienda polaca la demanda y el proceso de la misma?
    ¿Habría que traducir al polaco las notificaciones?
    ¿El juzgado realiza esas traducciones automáticamente?

  • #2

    Varés & Asociados | Abogados en Polonia (jueves, 20 julio 2017 12:46)

    Estimado sr.

    los procedimientos europeos de escasa cuantía se suelen tramitar a través de los formularios reglamentariamente previstos. Aunque no hay una previsión respecto al idioma que debe utilizarse, nuestra recomendación, dado que el principal trámite lo realizará un órgano judicial polaco, es que la demanda se redacte en dicho idioma. El reglamento prevé la posibilidad de exigir las costas a la parte perdedora hasta un tercio del valor del pleito, y los gastos de traducción, correctamente documentados, resultarían exigibles a dicho título.

    Suerte con su reclamación.