El procedimiento monitorio europeo ¿una idea de bomberos?

Uno de los desvelos del legislador europeo en su intento de hacer realidad el mercado único europeo ha sido el dotar a los agentes de mecanismos legales que facilitasen el comercio mediante una mayor seguridad juridica. En ese afán, se han establecido diversos mecanismos, susceptibles en mayor o menor medida de crítica desde el punto de vista del Derecho.

 

Entre los primeros cabe citar el llamado "procedimiento monitorio europeo" recogido en el reglamento 1896/2006. Grosso modo, se trata de un procedimiento simplificado que permite la reclamación de deudas entre agentes de dos países de la UE, y en determinadas circunstancias. 

 

El procedimiento comienza con la presentación de un formulario (el A, incluido en el anexo 1 al citado reglamento) ante el órgano jurisdiccional competente. A diferencia de lo que sucede con otras reclamaciones judiciales en el Derecho español, dicho escrito no ha de acompañarse de prueba documental alguna. La reclamación por tanto, se basa en la mera declaración de parte. 

 

Una vez comprobados una serie de requisitos formales y fundamentación, el Juzgado requerirá el pago de la deuda indicada al demandado. Este tiene un plazo de un mes a partir de la recepción para oponerse, también mediante la presentación de un formulario al órgano a quo. Dicha oposición como en el caso de la reclamación, tampoco tiene porqué estar dundamentada. A partir de dicha oposición, el procedimiento monitorio queda detenido, y la reclamación se sustancia por las vías de los procedimientos ordinarios que cada ordenamiento jurídico prevea.

 

El auténtico problema se presenta si el requerido deja pasar el plazo previsto para oponerse, ya que ante su silencio, el órgano a quo procede a emitir un título ejecutivo. Es decir, da un documento a la demandante con el cual este puede dirigirse a los juzgados del país del reclamado, y solicitar que la deuda se ejecute si más.

 

Sin embargo sucede que, debido a errores cometidos por los juzgados a la hora de tramitar el procedimiento, a la reclamación no le acompaña la correspondiente traducción, sino que esta llega -si es que lo hace- con semanas de retraso, y cuando el plazo para oponerse ha vencido ya. Aunque el reglamento prevé vías de impugnación de la emisión de títulos ejecutivos, así como de recurso ante el órgano encargado de la ejecución, dicha situación resulta en la práctica muy difícil de revertir. Así, se da la kafkiana situación de que, mientras el reclamante intenta que se anule el título ejecutivo defectuosamente emitido en el juzgado de origen, la otra parte intenta que se ejecute el el país de destino. Este es sólo un ejemplo de las múltiples lagunas que el mecanismo, loable en la teoría, presenta en la práctica.

 

Moraleja: mucho cuidado con los documentos que nos llegan -sobre todo por conducto fehaciente- en un idioma que no comprendemos. Cerciorarnos del contenido de los mismos nos evitará más de un susto.

 

En Varés & Asociados estamos a su disposición -tanto si es usted reclamante como si es reclamado- para cualquier asunto relacionado con el procedimiento monitorio europeo.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

Varés & Asociados | Abogados en Polonia | Adwokaci w Hiszpanii

Stawki 2A lok.39 | 00-193 Varsovia (Polonia)

Tel. 24h: (+48) 884 09 86 20

Tel:          (+48) 221 21 85 71

Fax:         (+34) 912 17 12 73

info@abogadosenpolonia.com 

Atención: Los campos marcados con * son obligatorios.